SON LOS DESMANTELADORES INDIOS

 

Chittagong, Bangladesh. Desguace de grandes barcos (12)

javi montero

Bahía de Bengala, puerto de Chittagong, Bangladesh. Miles de cascos de barco esperan su extremaunción. No se permite el paso a los curiosos. Nadie puede ver lo que allí ocurre. De repente otra explosión. Enormes planchas de acero cuelgan en el vacío esperando a ser arrancadas. El aire se hace irrespirable. El olor se espesa hasta la nausea en esa mestura de gas, asbesto, pescado podrido, petróleo, pintura de plomo… Dicen que es uno de los trabajos más duros y peligrosos del mundo. Es cierto. Pero alguien tiene que hacerlo. Niños y jóvenes, pocos llegan a viejos. Son los desmanteladores indios.

Los grandes barcos del mundo tienen una vida efímera: entre 25 y 30 años. Pero sus cuerpos putrefactos siguen valiendo su peso en oro. Para los países ricos resulta muy caro deshacerse de un casco inservible, fabricado además con materiales altamente tóxicos. Así que casi todos van a morir a Bangladesh, India, Pakistán, donde la mano de obra, la salud y la vida son mucho más baratas. La operación acaba siendo muy lucrativa para los grandes astilleros. Primero se extraen los restos de diesel, petróleo, gas, aceites, químicos ignífugos…que se refinan y se revenden. Luego la maquinaria. Al final el casco de acero. Casi todo se recicla. Pero cada barco deja un reguero fétido de chatarra, enfermedad y de muerte. Soldadora en ristre, enfangados hasta el cuello en el lodo ponzoñoso. Son los desmanteladores indios….

Chittagong, Bangladesh. Desguace de grandes barcos (18)