FUNDACIÓN MANOLO PAZ. EL ARTE DE HACER PAISAJE

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javi montero. La Voz de Galicia. Sept. 2016

Nacido a partir de una finca rural en la que durante décadas el escultor tuvo su taller de trabajo, este espacio, que fue creciendo lentamente, como un sueño que se va haciendo realidad, constituye una auténtica obra maestra del arte y el paisajismo.

De su alma de piedra, hormigón o hierro, de esa fidelidad y respeto por la materia de la que emergen los misterios que ya habitaban en su seno, nacen conceptos a priori contrapuestos, que con el tiempo han ido decantándose en un hábitat que no es más que una feliz proyección de esa manera particular de entender el arte y la vida. Su pretendida vocación autóctona e identitaria, enraizada en la tierra, se torna en pulsión universal y atemporal, de igual modo que su carácter autónomo, escultura en sí misma, cobra todo su sentido en su estrecha relación con el entorno, transformando y valorizando la percepción del paisaje, a la vez que se nutre de él.

La Fundación Manolo Paz, más que una muestra de excelentes esculturas, de un espectáculo para mirar desde la grada, es una original e integradora lección de arquitectura del paisaje. De amor por la naturaleza, por sus formas, sus colores y aromas, por los seres que la viven y la comparten.

Un lugar que nos obliga a caminar en todas direcciones, que se abre al horizonte cambiante del río Umia o se repliega sobre sí mismo, cuyo relieve se va ondulando suavemente para dotar a cada rincón de su propio significado, de su particular atmósfera, y donde las formas, fabricadas o naturales, parecen surgir de manera espontánea, cuando en realidad proceden de una intuición sabia y prudente.

Nada sobra, nada chirría, en unos espacios que también descubrimos lentamente. Paso a paso. La rítmica gradación de escalas y volúmenes. La plasticidad de las cosas simples. Antiguos galpones, nuevas arquitecturas, las siluetas de los árboles, el riachuelo y su salvaje vegetación, la rama caída, el huerto que se torna escultura, igual que la escultura nace de la tierra y del viento.

Todo interactúa y convive en armonía (materia-espacio, naturaleza-humanidad, razón-instinto, geometría-organicidad…), todo encaja en ese vibrante universo de un autor cuyo sueño acaba siendo nuestro sueño, porque fue capaz de crear el mejor escenario para reencontrarnos con nuestras propias esencias, para despertar los profundos estados de la emoción, porque de ese vínculo entre arte y naturaleza brota, con toda su fuerza, la belleza y la magia.

 

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ENLACE:

http://www.fundacionmanolopaz.org/ESP/fundacion_patronato.html